Agricultura familiar campesina

cosecha de trigo

Hace un tiempo que quería escribir algo sobre la Agricultura Familiar Campesina (AFC), un tema que personalmente me fascina, y que a nivel mundial está adquiriendo una importancia cada vez mayor a la hora de pensar en la seguridad alimentaria de nuestras futuras generaciones. Este fin de semana que recién pasó estuve en mi sur querido, disfrutando de unos días de campo con amigos en la zona de Los Muermos, así que después de lo que conversé con ellos, y todas las cosas ricas de campo que probé, decidí que ya era hora de darle el espacio que se merece a este post.

Como alguno de ustedes habrán leído en posts anteriores, yo tengo un vínculo muy especial con el campo y me fascina la vida campestre, la autosuficiencia que te regala la tierra al trabajarla en armonía, y las labores agrícolas ligadas al cultivo de nuestros alimentos. Mi familia tenía un campo en el sur de Chile, por lo que durante toda mi infancia y parte de mi adolescencia nos pasábamos varios meses del año ahí, viviendo al ritmo de la naturaleza y desenchufándonos de todo el mundo.

Tengo una nostalgia tremenda por estar más ligada a la tierra, por volver a los ciclos naturales, a comer las verduras de la huerta, los huevitos directo del gallinero y la leche recién ordeñada; a despertarse con las gallinas y acostarse con la luna, y disfrutar al lado de una cocina a leña con un mate en la mano mientras afuera llueve y llueve.

Creo que mi reciente cambio de rumbo laboral obedece un poco a esto, y espero poder encontrar un camino de vuelta al campo de alguna manera. Lamento mucho no haber estudiado nada ligado a la agronomía, pero en su momento la creencia era que las mujeres no se podían dedicar al campo. Quién habría pensado que las cosas iban a cambiar tanto y que las mujeres nos empoderaríamos y ese tipo de barreras dejarían de existir, ¿no?

Hoy en día, las mujeres tienen un lugar seguro en el campo, y es más, el rol que juegan dentro de la agricultura familliar campesina es fundamental (el porcentaje de participación de la mujer en la AFC ha aumentado un 11% entre 1997 y 2007, y el porcentaje de jefaturas femeninas en predios agrícolas aumentó 9% entre los mismos años, según el último Censo Agropecuario en Chile de 2007).

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Pero, ¿De qué hablamos cuando hablamos de agricultura familiar campesina? Según la definición de la FAO“la AFC incluye todas las actividades agrícolas de base familiar y está relacionada con varios ámbitos del desarrollo rural. La agricultura familiar es una forma de clasificar la producción agrícola, forestal, pesquera, pastoril y acuícola gestionada y operada por una familia y que depende principalmente de la mano de obra familiar, incluyendo tanto a mujeres como a hombres.”

Actualmente en el mundo entero, la agricultura familiar es la forma predominante en la producción de alimentos, donde los pequeños y medianos campesinos aportan alrededor del 80% de los alimentos del mundo, ocupando entre un 70% y un  80% de las tierras agrícolas. Es por ello que la AFC juega un importante papel socio económico, ambiental y cultural en el desarrollo de los países, y se considera parte fundamental de la solución al problema del hambre mundial. Dada su relevancia, el año 2014 fue decretado por las Naciones Unidas, como el  Año Internacional de la Agricultura Familiar, para resaltar el enorme potencial que ofrecen los agricultores familiares para erradicar el hambre y proteger los recursos naturales de nuestro planeta.

prensa-diego

En Chile, quien lleva el registro de quienes son y cómo se desempeñan los agricultores familiares es el INDAP (Instituto de Desarrollo Agropecuario). De acuerdo a lo que establece la Ley INDAP, califica como agricultor familiar “aquel que explota una superficie no superior a las 12 hectáreas de Riego Básico, cuyos activos no superen el equivalente a 3.500 Unidades de Fomento, que su ingreso provenga principalmente de la explotación agrícola, y que trabaje directamente la tierra, cualquiera sea su régimen de tenencia.”

Bajo esas variables, el último Censo Agropecuario realizado en 2007  arrojó que en Chile existen alrededor de 260.000 explotaciones que caen dentro de la categoría de AFC, equivalentes a casi el 90% del total de unidades productivas del país.  De este total, aproximadamente el 75% de la AFC se concentra entre las regiones del Maule y Los Lagos (INDAP, Lineamientos Estratégicos 2014-2018).

Al igual que en Chile, en muchos otros países los productores que caen dentro de la categoría de AFC lo hacen por el tamaño de sus predios, sus activos, y la venta que generan a partir de sus cultivos. Si bien es una medida estándar, que permite generar métricas y estadísticas para generar planes de fomento estatales en torno a este segmento, es importante considerar opiniones como las de Jan Douwe van der Ploeg, Profesor de Sociología Rural de la Universidad de Wageningen, quien postula que la agricultura familiar no se define solo por el tamaño del predio (como cuando hablamos de la agricultura en pequeña escala), sino más bien por la forma en que la gente cultiva y vive, razón por la cual la agricultura familiar es una forma de vida que emerge como algo atractivo y seductor al mismo tiempo que arcaica y anárquica (LEISA, Enero 2014).

cosecha avellanas

El mundo rural de Chile y la AFC han cambiado mucho en los últimos años, por lo que hoy las problemáticas del sector presentan desafíos que requieren de innovación y una alta capacidad de adaptación. Algunos de los temas más importantes a considerar son el cuidado del medio ambiente, la sustentabilidad en el manejo agrícola y la producción de alimentos, la integración de las mujeres y los jóvenes al campo, la visión y demandas de los pueblos originarios, la organización de los productores más pequeños, y la inserción en los mercados ya sea internos o externos.

Tu puedes ser parte de la solución innovadora que ayude a potenciar la AFC en los próximos años, simplemente apoyando a tu agricultor local.  Algunas de las acciones en favor de los agricultores locales son:

– Realiza tus compras en ferias locales, ojalá directo al productor.
– Visita ferias gastronómicas de campo como la Feria Chile a la Carta, Echinuco o Ñam.
– Hazte socio(a) de algún programa de agricultura comunitaria como Huertas a Deo.
– Visita a tus productores locales y conoce sus campos (¡les encantan las visitas!).
– Conviértete en voluntario por un verano a través de plataformas como Wwoof Chile.
– Infórmate y toma acción frente a los problemas que amenazan el desarrollo de la AFC.
– Comparte este mensaje entre tus pares.

Entre todos podemos hacer que nuestros pequeños agricultores se fortalezcan y contribuyan al desarrollo de nuestra agricultura local. La biodiversidad es el elemento clave de los sistemas de agricultura familiar campesina, y son estos pequeños campesinos quienes mantienen y rescatan muchas variedades de frutas, verduras y animales que de lo contrario se perderían de nuestro patrimonio genético. ¡Súmate a la revolución de la agricultura familiar campesina, y se parte de un futuro más verde, resilente y sostenible!

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