Ensalada Primavera

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Llegó la primavera señores; ¡qué delicia! Es de mis estaciones favoritas del año junto con el otoño. En primavera todo florece, todo empieza a crecer de nuevo en la tierra, el aire cambia y la energía del ambiente se torna más ligera y festiva. Hay más luz cada día, y con el termómetro que sube y sube, la gente sale más, se empiezan a poblar los parques, se extienden las actividades diarias, y todo renace.

Hace un tiempo les comentaba que para mi el cambio de estación se nota cuando los días empiezan a tener un aroma diferente. Por lo mismo no tomo mucho en cuenta las fechas de calendario establecidas para cada estación, ya que este tipo de cambios son paulatinos y no es como que de un día para otro pasamos del invierno a la primavera y ¡sas, otro mundo! A mi me encanta ver ese avance lento de las estaciones hasta que ya se instalan definitivamente, y cuando eso pasa, es cosa de sacar la cabeza por la ventana y pegarse una respirada profunda por la nariz para sentir todo el aroma de ese momento.

En este caso la primavera tiene un aroma de frescor dulce, de flores mezclada con pasto, que presagia aires nuevos y fertilidad. Las últimas mañanas cuando he terminado mi practica de ashtanga y salgo de la ducha en el shala, abro la ventana del baño y saco la nariz para llenarme de ese olor, que me regala una sonrisa y además me transporta a mi niñez en el campo de mi abuela. Me recuerda al pasto recién cortado, a los veranos largos y tranquilos que pasábamos ahí, y a la huerta con todas sus maravillas.

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De las cosas de la huerta que recuerdo con mayor fervor eran las arvejas. Comerlas directo de la mata era una delicia; arrancabas el capi, lo abrías y ahí estaban todas las arvejitas una al lado de la otra listas para ser devoradas. Cuando están así tiernitas y recién sacadas las arvejas son dulces y crujientes y no es necesario agregarles nada. Para mi tanto las arvejas como los espárragos son símbolos inequívocos que de la primavera ya esta instalada y es hora de darles el protagonismo que merecen. Además, los espárragos son maravillosos, llenos de fibra, antioxidantes y buenas propiedades para la salud. A mi me fascinan, y son de mis verduras favoritas del mundo y la vida, por lo que cuando están en temporada los como prácticamente todos los días; tipo sobredosis pero de cosas buenas y sin remordimiento.

Lamentablemente en estos últimos años he visto muchos espárragos frescos en el mercado durante todo el año. Si se fijan más de cerca son todos importados y traídos desde otros países a Chile. Es una pena ver como se va perdiendo la estacionalidad en nuestra alimentación y como dejamos de entender que la tierra tiene ciclos y procesos de renovación fundamentales para la vida. Lo que más me preocupa de ver en invierno supermercados vendiendo espárragos, duraznos, frutillas y zapallitos italianos, no es el costo de estos (porque lógico que son más caros cuando compras fuera de temporada), sino que la desconexión que vamos generando poco a poco con la naturaleza y esos ciclos que menciono. Yo no los compro y trato de ser lo más consciente en cada estación de los productos que están disponibles en esa época y chao el resto. Sin embargo, cada vez son más personas que compran en contra temporada sin considerar los impactos de esas decisiones. El ser humano no puede escindirse y pretender que vive en forma paralela al entorno que lo creó y lo provee. Esa actitud es un error garrafal en el deseo de lograr algún día una vida sustentable.

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Con esta ensalada quiero celebrar la llegada de la primavera y todas las cosas maravillosas que nos trae este nuevo ciclo. Le damos la bienvenida a una energía renovadora del espíritu y el cuerpo, que ayuda a la creación y a la transformación después de los últimos meses de introspección que vivimos durante el invierno. Aprovechen de comer todos los productos de esta temporada antes que se acaben, preserven aquellos que puedan preservarse para los antojos del próximo invierno, y disfruten de los días soleados que están apareciendo cada día con más fuerza.

Es clave que tanto las arvejitas como los espárragos los cocinen apenas, sin sobre cocerlos. No hay nada peor que arvejas sin textura y espárragos blandos sin vida (esto último me recuerda a esta escena de la excelente película The Hundred Foot Journey… tienen que verla!!!).  Una vez que terminen de cocerlos deben enfriarlos rápidamente con agua fría y hielo para detener el proceso de cocción de un golpe. En cuanto a los aliños, esta ensalada prácticamente no lleva nada, salvo unas gotas de jugo de limón recién exprimido, sal de mar y aceite de oliva. Cuando los productos están frescos y tiernos, no necesitan aliños que los enmascaren. Es mejor dejarlos que hablen por si mismos y muestren todo su esplendor. Bon Appétit!

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Ensalada Primavera

Porciones 4
Tiempo de preparación 10 minutes
Tiempo de cocción 20 minutes
Tiempo total 30 minutes
Dieta Gluten Free, Vegan

Ingredientes

  • 1/2 Taza quínoa negra (lavar y remojar previamente durante 2 a 12 horas)
  • 1/2 Kilo espárragos verdes
  • 1 Taza arvejas frescas (puedes usar congeladas también)
  • 1 Ramita menta fresca
  • 1 Limón (sólo el jugo)
  • 2 Cucharadas aceite de oliva extra virgen
  • Sal de mar

Preparación

1. Lava bien la quinoa un par de veces para limpiarla de impurezas. Luego déjala remojando ojalá de un día para otro. Si no tienes tiempo, o te olvidaste por lo menos déjala 2 horas remojando como mínimo. Esto ayudará a hidratar los granos y además a eliminar la saponina que tiene.
2. Para cocerla, pon la quinoa remojada en una olla con 3 partes de agua por cada parte de grano a fuego alto. Lleva el agua a que hierva y baja el fuego al mínimo. Cocina semi-tapada por 15 a 20 minutos.
3. Por otro lado, corta los espárragos en tres partes y luego cocínalos al vapor para que queden cocidos pero firmes.
4. En otra olla cuece las arvejas con agua fría y sobre fuego alto. Una vez que hiervan, baja el fuego al mínimo y déjalas 10 minutos.
5. Tanto las arvejas como los espárragos debes pasarlos por agua fría con hielo para cortar el proceso de cocción y que queden al dente.
6. Con todos tus ingredientes listos, mezcla en un bowl la quinoa, los trozos de espárragos, arvejas, menta y aliños. Revuelve bien y sirve de inmediato.

2 Comments

    • Suele suceder que uno anda al revés de los blogs con esto de vivir en hemiferios diferentes.
      Yo estoy suscrita a la Bon Appetit y sufro en invierno cuando ponen recetas de verano y en verano cuando estoy muerta de calor añoro unos caldos calentitos. Este año he decidido mirar las recetas de blogs y revistas de hace un par de meses para buscar inspiración :)
      Tu ensalada se ve deliciosa en todo caso.
      Saludos!!
      a.

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