Plato tricolor

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Un buen plato de comida, aquel que nos nutre y alimenta de verdad, debe ser armonioso en varios sentidos. No sólo en el balance adecuado de los nutrientes que lo componen, sino que también en aroma, colores y por supuesto sabores. No hay nada más lindo que un plato lleno de contrastes y diferentes texturas, donde la comida finalmente se convierte en arte, y el acto de alimentarnos en una experiencia enriquecedora para todos los sentidos.

Para muchas personas el hecho de comer vegetariano aún se entiende como algo aburrido y que no satisface el hambre, lo cual es un gran mito errado. Si seguimos pensando que comer vegetariano es sólo comer ensaladas de lechuga con tomate, claro que sí, pero la realidad de una dieta sin proteínas animales dista mucho de ser aburrida o insatisfactoria. ¡ Todo lo contrario! Hay que echarle mano a la creatividad todos los días, variar los ingredientes constantemente, buscar nuevos aliños para sazonar, y ser muy inventivo en las combinaciones de alimentos que ponemos en nuestro plato.

Es muy importante comer balanceado, es decir, incorporar alimentos de diferentes grupos que te entreguen los nutrientes necesarios para no causar un déficit en tu dieta que luego pudiera afectar tu salud. Siempre piensa que tu plato debe tener alguna porción de proteínas (que las puedes encontrar en las lentejas, porotos, garbanzos, huevo, tofu), muchos vegetales, algunos carbohidratos altos en fibra como la quínoa, el mote, arroz integral, avena; y grasas saludables como las que encontramos en el aceite de oliva, aceite de canola y variadas semillas (maravilla, sésamo, zapallo, cáñamo, chía).

Para este lunes sin carne te presentamos una rica receta, 100% vegana, que incorpora todos los nutrientes esenciales a la hora de comer, y nos regala un festival de colores al plato.

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Plato tricolor

Porciones 2
Tiempo de preparación 15 minutes
Tiempo de cocción 30 minutes
Tiempo total 45 minutes
Dieta Gluten Free, Vegan

Ingredientes

  • 200 Grs. camote naranjo (fresco o congelado)
  • 2/3 Taza moong dahl o lentejas amarillas (puedes usar otra variedad de entejas si no tienes de las amarillas)
  • 400 Grs. espinacas lavadas y sin tallo
  • 2 Cucharadas semillas de maravilla peladas
  • 1 Cucharada aceite de oliva extra virgen
  • 1 Cucharadita cúrcuma en polvo (para cocer las lentejas)
  • 1/2 Cucharadita asafoetida o hing (para cocer las lentejas)
  • Sal, pimienta y merkén a gusto

Preparación

1. Cocer el camote en agua y hervir hasta que esté blando.
2. Poner a cocer las lentejas en una olla con 2 tazas de agua fría, sal, cúrcuma y asafoetida. Las propiedades de la cúrcuma son bien conocidas como anti-inflamatorio, anti bacteriano, y es un componente muy usado en la cocina india y principalmente Ayurvédica. La asafoetida o hing, es un ingrediente muy especial que se usa para ayudar a la digestión. Tiene un olor muy potente y bastante fétido (de ahí su nombre), pero ayuda mucho al cocinar legumbres pues reduce el efecto posterior de los gases en el intestino. Es bien importante monitorear las lentejas porque con la cúrcuma tienden a subirse muy rápido. Una vez que hierva el agua, bajar a fuego lento y dejar que se cocine destapado por aproximadamente 20 minutos o hasta que las lentejas ya estén blandas. Si queda un poco de agua en la olla, cuélalas, y luego enjuaga con agua corriente los restos de espuma de la cúrcuma que pudiera quedar.
3. Cuando ya tengas tu camote cocido y las lentejas listas, es hora de cocer las espinacas. También las puedes comer crudas, pero como ahora hace frío y este es un plato calentito yo prefiero cocerlas un poco pasándolas rápidamente por agua hirviendo. Las espinacas son vegetales que necesitan de muy poco tiempo de cocción, así que con solo una pasadita por agua caliente ya están. Mi método preferido es el siguiente: hierve 1 litro de agua y cuando esté listo, viértelo sobre un colador con las espinacas. ¡Demasiado fácil! En las fotos que se muestran a continuación puedes ver el antes y después de la espinaca. La cocción es muy leve, por lo que las hojas mantienen todos sus nutrientes y vitaminas.
4. Ahora, simplemente monta tu plato como quieras, agrega semillas de maravilla sobre la espinaca un poco de aceite de oliva y aliña a gusto con sal, pimienta y merkén. Recuerda que también te puedes llevar la comida al trabajo, así que si cocinaste una porción extra y no tienes con quién compartirla, empácala en un frasco de vidrio y ya tienes tu almuerzo súper saludable y sin carne para la oficina.

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