Maternidad Minimalista

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Durante los últimos años he puesto un gran esfuerzo en tratar de vivir de manera más simple y sustentable. Al clásico reciclaje de los residuos inorgánicos que ya tenía como hábito hace muuuucho tiempo, se sumó el compost para los orgánicos, la reutilización , construcción y reparación de muebles y ropa, y un gran hágalo usted mismo a todo lo posible.

Por suerte tengo un partner que me apaña en la misma visión de vida, por lo que la decoración de nuestra casa también sigue esa misma línea y se basa en muebles o artilugios usados que ya teníamos, o que nos fuimos consiguiendo por ahí. Nuestra filosofía es comprar lo mínimo posible, por lo que siempre antes de realizar una nueva compra nos preguntamos cómo podemos solucionar esa necesidad con lo que ya tenemos. Por ejemplo, esta navidad construimos nuestro propio árbol de cartón en base a una caja reciclada y luces que ya teníamos, y armamos un pesebre con animalitos y figuritas que ya decoraban nuestra casa.

Esta filosofía se hace aún más relevante hoy, por la nueva etapa que se nos viene este año con el nacimiento de Emilia, nuestra primera hija. Vivir más simple y sustentable son valores fundamentales que quisiéramos traspasarle a nuestra pequeña, y para ello nos hemos dado cuenta que tenemos que organizarnos desde antes de su llegada.

Desde que estoy embarazada, muchas personas me han regalado cosas nuevas o de sus propias guaguas, y de estas últimas, muchas  sin siquiera usar. En estos 5 meses de embarazo no hemos comprado nada, y ya tenemos 2 bolsas llenas de cosas para Emilia. Siempre se agradecen los regalitos, sobre todo porque vienen com mucho amor y buenos deseos de quienes los entregan, pero a ratos no deja de sorprenderme la cantidad de cosas que hay en el mundo bebé y lo abrumador que puede llegar a ser la maternidad en ese aspecto. ¿Qué comprar? ¿Qué no comprar? ¿Realmente puedo vivir una maternidad minimal sin comprar en exceso? ¿O es una fantasía que mantengo porque aún no conozco lo que implica tener un hijo?

Cuando me invaden estas preguntas, vuelvo una y otra vez a reflexionar cómo era que lo hacían nuestros papás o abuelos en su época, cuando no existían ni la mitad de las cosas o gadgets para guaguas que hoy se venden en el mercado, cuando sólo había una alternativa de cuna, un sólo modelo de coche, pañales de tela que se hervían, y una cultura muy diferente respecto al consumo. Igual nuestros padres y nosotros sobrevivimos y salimos súper bien; yo tengo tremendos recuerdos de niña, de pasarlo bien y entretenerme con pocas cosas, y sin excesos materiales. ¿En qué momento se complicó tanto la crianza? ¿Realmente necesitamos todo lo que compramos? ¿Adquirimos cosas sin saber si son realmente necesarias? ¿Y para qué? ¿Estamos con ello tratando de tapar otra carencia en relación a nuestros hijos?

Siento responsabilidad por cada una de mis acciones de consumo, y en ese sentido busco darle un giro minimalista y sustentable a esta nueva etapa que comenzamos. Para ello, con Cristián hemos hecho una lista con los esenciales que si o si vamos a necesitar, y a partir de ahí la estrategia ha sido buscar la opción reutilizada o más sustentable de cada uno de esos productos. No he podido pensar en más de 10 o 15 cosas que vamos a necesitar si o si, desde una cuna hasta un cortauñas, por lo que todo el resto de la parafernalia materialista que circula por las páginas de guagas se me queda fuera.

Si bien hay algunas cosas en las que si vale la pena invertir nuevas (como un coche duradero por varios años más), hay otras como la cuna, el mudador o la ropa, que perfectamente pueden recircular de mano en mano sin la necesidad de estar nuevecitas de paquete. Mi mantra para este 2019 es “All You Need is Less“; no sólo como una forma de ahorro, sino que también como un statement político frente a un mundo de consumismo desatado que no quiero traspasarle a mi hija. Emilia ni se va a enterar ni le va a importar si su piyama o cuna la uso otra guagua antes. Algún día crecerá y se enterará de que muchas de sus cosas no son nuevas, pero cuando llegue ese día, será más improtante que nunca seguir adquiriendo cosas usadas y enseñar la importancia de la reutilización, el consumo responsable y como eso se relaciona al cuidado del medioambiente y las personas.

¿Y tu qué opinas? ¿Si eres mamá o papá, cómo fue tu experiencia en este aspecto? ¡Cuéntame en los comentarios!

8 Comments

  1. Hola, ¿cómo estás?…me hace taaanto sentido tu post! que quisiera que se viralice, jajaja! Yo soy mamá de tres hijos (26, 24 y 19), y agradezco muchísimo haberlos criado en otra época, donde si bien faltaba harta información (algo que nos hizo crecer y tener más armas para afrontar los problemas), tampoco había esta “moda” de la maternidad hiper regulada (me refiero a “lo que no te puede faltar!”), donde se sobreconsume y se sobregasta en exceso. Yo salía con mis guaguas -tuve 2 en tres años- y apenas ocupaba una mochila con lo esencial, jamás me ni les faltó nada. Lo mismo con las fiestas de cumpleaños y los regalos…en fin, no están traumatizados, son súper austeros y valoran mucho lo que tienen. Creo que lo hicimos bien.
    Feliz 2019, feliz embarazo, feliz vida! Gracias por poner el acento en las cosas importantes.

    • Gracias Marcela por tu comentario!!
      Que bueno conectar con personas que ya experimentaron una maternidad más sencilla y a otro ritmo. Es algo que estoy anhelando para lo que se viene.
      Y que rico saber que la tarea está cumplida por tu lado y tus hijos son personas que valoraron eso.
      Abrazo y feliz 2019 y vida para ti también! :)
      a.

  2. Estoy demasiado de acuerdo. De hecho estoy en las mismas a punto de tener a Juan Martín y al principio me sentí demasiado abrumada con todo lo que se suponía que tenia que tener y comprar. Mi política de vida es comprar las cosas cuando realmente noto que las necesito en mi vida. Por lo que como no podía hacer esa prueba, porque Juan Martín no está aún, he investigado muchísimo en YouTube y artículos y he pedido consejos. Finalmente termine con Colecho y coche comprado y el resto es ropa que nos han regalado. Cuando nazca si noto que necesito realmente una tina o un mudador (y de que tipo) lo comprare. Porque no hay peor sensación que sentir que uno además de invertir en algo siente que no fue lo adecuado.

    • Hola Karin! Me pasa lo mismo sobre no poder hacer la prueba de cosas que vas a necesitar o no. Creo que frente a la duda siempre es mejor abstenerse, así que también acá estamos sólo comprando lo esencial, con filosofía de reutilización, y el resto si lo necesitamos compraremos en su momento, pero ese frenesí de tener toooodo listo antes de la llegada, es como de guagua de casa real jaja.. abrazos!

  3. Ojalá puedas heredar y/o pedir prestada la mayor cantidad de cosas. De lo que sea de ustedes, comprar ojalá unisex y guardar lo más posible para otros hijos o sobrinos o hijos de amigos.
    Nunca jamás compres una silla nido (a muchas guaguas no les gustan) ni esterilizador o calentador de mamaderas (una olla y agua hacen lo mismo).
    Sí es muy necesario el cojín de lactancia, pero podrías hacerlo tú con tela y relleno de otros cojines o ropa que des de baja).
    Sobre pañales, yo no tuve el tiempo necesario para desmugrar y lavar, así que opté por los biobaby que se desintegran en muchos menos años que los corrientes. Uf, este tema da para tanto!

  4. Hola! Primero que todo felicidades y espero que lo estés disfrutando tanto como yo lo disfruté. El embarazo pasa tan rápido y si te sientes bien es para vivirlo a concho.
    Súper buen tema planteas. Es impresionante cómo nos convencen de consumir sin límites y en este ámbito (embarazo/bebé/niños) es H E A V Y… me gusta ser precavida pero también práctica, así que compré varias cosas antes y en algunas me caí… los
    Aciertos: cojín de lactancia, mochila pañalera, sacaleche y bolsitas, funda cubre huevito. Los demás fueron regalos muy acertados: tina, monitor, ropa heredada, móvil, fular, gimnasio y sillita mecedora.
    El coche con huevito lo cambié por uno más práctico sin piezas que se sacan y ponen. Se suponía q usaríamos ese más tiempo pero era muy complicado de armar y desarmar… mala compra.
    Con la ropa me tenté y compré cosas muy chicas y un par de enteritos hermosos (y carísimos) los usó 2 o 3 veces! Y algunos 0!! Me pareció una locura! Así que me puse en pausa y ahora solo compro según sea necesario, además siempre llegan regalitos que te ayudan montones. Hacer coincidir tamaño/temporada es todo un tema y cuesta mucho achuntarle. Además considerando que crecen tan rápido y nada puede quedar para el próximo año… hay que evaluar bien cuánto se gasta y si vale la pena que sea de una súper marca, súper calidad… si se usara muy poco. Ahora estamos optando por comprar ropa y juguetes de segunda mano (internet, tiendas de segunda mano, instituciones como Coaniquem o Debra, ferias de las pulgas…) reutilizar es la
    Consigna! También hay lugares donde hacen trueque.
    Los chalequitos que las tías le tejieron los deshice y serán tejidos nuevamente y la cuna colecto (otro acierto máximo) que le hizo el papá será un banquito o escritorio a futuro.
    Lo que no se use se reutiliza, regala o se vende! Así que consulte no más! ;)

    • Hola Pame,

      Muchas gracias por tu comentario!!!
      Que buena todo lo que planteas. Lo que dices de hacer coincidir tamaño/temporada es jevi. Tengo ya algunas cosas muy tiernas de verano para recién nacidos que jamás las podrá usar porque es guagua de invierno y otras de invierno pero que van a estar listas para usarse en verano!! jajaja por suerte todas regaladas, pero ya voy cachando que habrá mucho defase.
      Nosotros tb vamos por lo reutilizable y ya compramos cuna reutilizada, mudador y cómoda por un tercio del presupuesto que originalmente le habíamos asignado a todos esos items.
      Y con la ropa esperamos hacer lo mismo.
      Abrazos!!
      a.

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