Salsa de tomates casera

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Llegó el verano a Chile y con ello el calor abrasador que madura los ricos tomates que se cultivan por acá. Es época de jugo de tomates fresco, ensalada de tomate con albahaca, una rica caprese, pebre, chancho en piedra y mucha, pero mucha salsa de tomates casera. Hay que aprovechar esta época para hacer toneladas de salsa de tomates y guardarla en conserva en la despensa, para que luego en el invierno cuando nos antoja un recuerdo de verano, abramos un frasco, se lo echemos a la pasta y listo, el mejor plato de la vida.

Y como este 2014 llegó con todo, acá les dejo una receta súper rápida y fácil para comer bien. Para variar como ando contra el tiempo con mil cosas y corriendo como el conejo de Alicia, esta salsa de tomates es ideal ya que se hace sola. Cortar, cortar, tirar a la olla, tapar y sas! En 20 minutos, listo.  La puedes usar sola sobre la pasta, o agregarle champiñones, otras verduras, o algún rico queso mozzarella. También la puedes usar en otros plato que requieran salsa de tomate en sus preparaciones, o finalmente como un rico snack para untar pan recién salido del horno. Yo la encuentro tan rica que siempre me aparto un platito y me la como sola como si fuera sopa.

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Salsa de tomates casera

Porciones 6
Tiempo de preparación 20 minutes
Tiempo de cocción 30 minutes
Tiempo total 50 minutes
Dieta Vegetarian

Ingredientes

  • 6 Tomates bien maduros
  • 2 Pimientos rojos
  • 2 Zanahorias
  • 2 Ramas de apio
  • 1 Manojo de albahaca fresca
  • 1 Ramita de orégano fresco
  • 1 Ramita de romero fresco
  • 1 Ramita de tomillo fresco
  • 1/2 Cucharadita merkén
  • 2 Cucharadas vinagre de manzana
  • 2 Cucharadas aceite de oliva extra virgen
  • 1 Taza vino tinto
  • 1/2 Taza agua
  • Sal y pimienta a gusto

Preparación

1. Lavar bien todos los ingredientes. Cortar los tomates en gajos, las zanahorias en rodaja, los pimentones en cuadrados, y trozar las ramas de apio. Agregar todo a una olla grande junto con las hierbas frescas (albahaca, orégano, romero y tomillo), el merkén, vinagre y aceite de oliva.
2. Verter sobre todos los ingredientes el vino con el agua, y salpimentar a gusto. Tapar y poner a fuego alto hasta que hierva. Una vez alcanzado ese punto, bajar el fuego al mínimo y dejar que se cocine lento por 30 minutos.
3. Al finalizar la cocción pasar todo el contenido de la olla a una juguera o procesadora de alimentos (también sirve la minipimer) y formar la salsa. Esta receta rinde un poco más de un litro, por lo que puedes usar parte de la salsa para tu pasta fresca o bien guardarla en un frasco para más adelante. Ojo que si quieres hacer conservas, es otro proceso, y no basta sólo con guardarla en el frasco y dejarla en la despensa o en refrigerador.