Quiche de Trucha Ahumada y Puerros

Que gusto me da cuando encuentro productos de origen animal que han sido producidos artesanalmente, sin aditivos, cuidando su origen y la sutentabilidad del proceso de crianza.

No es nada de fácil la verdad, sobre todo en un mercado hiper industrializado donde la proteína animal se ha transformado en un commodity que debe ser cada vez mas barato. Se nos ha olvidado que lo que aquí está en juego es la vida de otro ser, y que así como respetamos la nuestra deberíamos honrar la de ese otro que nos alimenta, brindándole la mejor calidad de vida posible antes de su muerte.

El dilema ético de comer o no animales es muy extenso como para abordarlo en este post, y la verdad es que tampoco me siento capacitada para adentrarme en esferas filosóficas al respecto. Sólo se que yo soy omnívora y no tengo problema en reconocerlo. He intentado ser vegetariana y vegana, y aunque me resulta a ratos, mi cuerpo funciona mejor cuando incluyo un poco de animales en mi dieta.

Los animales son parte del ciclo de la naturaleza en el que nosotros también participamos, y llevan miles de años presentes en nuestra alimentación; para qué negarlo. La incorporación de proteína animal a la dieta del ser humano le permitió dar un salto evolutivo significativo en cuanto al desarrollo cognitivo y físico, lo que a su vez permitió el avance en materia cultural y social de la humanidad.

Esto no quiere decir que hoy no hayamos desviado el camino en nuestra relación con los animales. Todo lo contrario, tenemos mucho que aprender de nuestros antepasados y la forma en que se alimentaban: libre de procesados, azúcares refinadas, grasas de mala calidad y animales industriales. Hoy tenemos mucho que corregir al respecto y por eso me alegro tanto cuando hay productores como Huerto Los Chilcos que se atreven a innovar y apostar por una producción animal artesanal, a pequeña escala y sin aditivos.

Necesitamos que esa lógica se diversifique y así podamos tener muchos pequeños proveedores con buenas prácticas en vez de unos pocos del terror. Tal vez eso signifique que tendremos que comer menos cantidad, pero si es de mejor calidad no hay por donde perderse. A mi me parece un buen canje.

Si algún día tienen el placer de probar estas truchas ahumadas, no dejen de hacerlo, son realmente deliciosas y han sido ahumadas con madera nativa, por lo que el saborcito a fogón en una tarde de verano se siente y te transporta ahí donde uno siempre quisiera estar: con una copita de vino mirando el lago y disfrutando del atardecer sureño con una rica quiche. Bon Appetit!

QUICHE DE TRUCHA AHUMADA Y PUERROS 

Ingredientes

Para la masa:

  • 350 grs harina integral 
  • 1/4 taza de aceite de oliva
  • 1 Cucharadita de sal
  • 3/4 taza de agua hirviendo

Para el relleno:

  • 4 puerros
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 350 grs de trucha Ahumada @huertoloschilcos
  • 1 cucharadita de sal de mar 
  • 1 atado de Eneldo @huertoloschilcos 
  • Pimienta a gusto
  • 4 huevos 
  • 1/3 taza crema
  • 1 cucharadita de sal 

Preparación:

  1. Lavar y picar los puerros en rodajas delgadas.
  2. Calentar en un sartén dos cucharadas de aceite de oliva y agregar las rodajas de puerro. Saltear durante cinco minutos a fuego alto revolviendo constantemente para que no se peguen. Una vez que los puerros se empiecen a dorar, apagar el fuego.
  3. Agregar la trucha y desmenuzar con la mano o un tenedor.
  4. Agregar la sal, el eneldo picado y la pimienta a gusto y mezclar bien para incorporar todos los ingredientes. Reservar.
  5. Para hacer la masa mezclar la harina con el aceite de oliva y revolver bien con un tenedor. Agregar el agua hirviendo y revolver con una espátula, y luego cuando ya no te quemes, revolver con las manos y juntar todo hasta formar una masa compacta.
  6. Aceitar un molde de quiche de aprox. 25 cms de diámetro y pasar la masa al molde estirando bien y cubriendo todos los bordes.
  7. Pinchar con un tenedor la masa y llevar al horno fuerte (250 grados) por 10 minutos.
  8. En el intertanto, preparar el batido con los huevos, crema y sal.
  9. Agregar la mezcla de trucha y puerros a la masa pre horneada y luego verter encima la mezcla de crema y huevos. Llevar al horno a 210 grados por 20 – 25 minutos. Servir tibia y acompañar de una ensalada de hojas verdes. 

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