Reflexiones Sobre el Día Mundial Sin Carne

IMG_1969

Hoy 20 de Marzo es el Día Mundial Sin Carne, y quiero aprovechar esta instancia para hacer algunas reflexiones al respecto. ¿Por qué celebramos este día? ¿Cuál es el problema de la carne hoy y por qué hablamos de no comer carne? ¿Por qué comemos carne? ¿Cuál es el futuro de la carne? Estas son algunas de las preguntas que me interesa responder desde mi visión personal, así que los invito a sumarse al debate y compartir sus opiniones en la sección de comentarios.

¿Por qué celebramos este día?

El 20 de Marzo se ha decretado como el Día Mundial Sin Carne (Meatout Day) y es una fecha que se celebra internacionalmente hace más de 30 años. Esta iniciativa nació el año 1985 en Estados Unidos al alero de una organización llamada Movimiento por los Derechos de los Animales de Granja (FARM por sus siglas en inglés), que trabaja por la sensibilización pública en torno a la crueldad animal, la protección del medio ambiente y la protección de la salud pública.

Aunque nació como una iniciativa aislada, el impacto del Día Mundial Sin Carne ha crecido en los últimos años a tal punto que hoy no sólo es apoyado por millones de personas sino que también cuenta con la adhesión de prestigiosas organizaciones de la salud como la Sociedad Americana del Cáncer, el Instituto Nacional del Cáncer (EE.UU), la Universidad John Hopkins y la Asociación Americana del Corazón. En los últimos 30 años, El Día Mundial Sin Carne se ha extendido a dos docenas de países, incluidos Alemania, Francia, España e Israel, y ha logrado el apoyo de un gran grupo de celebridades y activistas.

El objetivo actual de este día es promover los beneficios de una alimentación en base a plantas, para nuestra salud, el medio ambiente y los animales.  Algunos de los impactos que se declaran en el sitio web de Meatout Day respecto a lo que implicó dejar de comer carne un día para el Día Mundial Sin Carne 2017 son:

impacto dia mundial sin carne

¿Cuál es el problema de la carne hoy y por qué hablamos de no comer carne? 

El mundo actualmente consume muchísimo más carne de la que es sustentable para el medio ambiente y nuestra salud. A medida que los países se han industrializado, el consumo de carne se ha disparado y hoy se producen más de 300 millones de toneladas de productos cárnicos en el mundo. Con esos números estamos lejos del ideal pastoril de producción animal, con vacas felices en campos verdes,o gallinas libres corriendo por doquier. Todo lo contrario.

Hoy la producción animal se hace a nivel industrial  y es intensiva, por lo que se basa en concentrar un gran número de animales en un mismo lugar y engordarlos lo más rápido posible para maximizar la producción de carne al más bajo costo. Esto ha generado una serie de problemas tales como: el confinamiento animal en sistemas de crianza crueles, destrucción de ecosistemas para plantaciones de granos que alimentan a esos animales, excesivo uso de antibióticos para la producción animal industrial, uso de agua intensivo y contaminación de causes naturales, obesidad y enfermedades cardiovasculares, entre otros.

Environmental-Cost-Metrics-of-Meat-Production

Además, el sector ganadero es uno de los principales contribuyentes a la generación de gases de efecto invernadero, por las emisiones asociadas a la producción animal intensiva y la deforestación, por lo que resulta urgente tomar algún tipo de acción al respecto para no ser parte del tremendo daño al planeta asociado al consumo de carne excesivo.

A raíz de esto es que a lo largo del tiempo han surgido campañas como los Lunes Sin Carne, iniciativas como el Día Mundial Sin Carne, y organizaciones animalistas enfocadas en cambiar el sistema a través de la re-educación y sensibilización de los consumidores, y es en este contexto donde surge la necesidad de comer menos carne o dejar de comer carne en lo absoluto.

¿Por qué comemos carne?

Cabe preguntarse entonces, si la carne es tan negativa para el medio ambiente y nuestra salud, ¿por qué comemos carne? Además de que es rica y nos provee aminoácidos esenciales que no encontramos en otros alimentos, hay un componente histórico importante en esa respuesta que no podemos obviar. El 90% del tiempo que llevamos como especie sobre este planeta fuimos cazadores- recolectores; hasta ahora el estilo de vida más exitoso y duradero en la historia de la humanidad.

Según un artículo de la revista Nature, la carne jugó un rol muy importante en el desarrollo de la especie humana. Si bien ser herbívoro era algo fácil (mal que mal los frutos y verduras no se escapan), una dieta sólo basada en plantas era poco densa y baja en calorías. Si a eso se le agregaban algunas raíces y tubérculos la densidad calórica aumentaba, pero generaba un tremendo esfuerzo para masticarlos y digerirlos. La carne por el contrario, proporcionaba una comida mucho más rica en calorías y con menos esfuerzo de masticación que los alimentos de raíz, lo que aumentó significativamente los niveles de nutrientes disponibles en general. El incremento de proteínas asociado al consumo de carne, fue lo que permitió el desarrollo físico y cognitivo de los humanos primitivos, que a su vez gatilló el salto evolutivo de nuestra especie a la versión de seres humanos que hoy conocemos.

Cientos de miles de años después los animales fueron domesticados y se convirtieron además en una fuerza de apoyo en las labores agrícolas, por lo que el vínculo con los seres humanos se mantuvo muy estrecho a lo largo del tiempo. Hoy también sabemos en modelos de agricultura sustentable  los animales son parte fundamental y pieza clave en la regeneración de los suelos, la producción de alimentos variados y un sistema alimentario sano. Ejemplo de lo anterior son los casos de Joel Salatin con su Polyface Farms en Estados Unidos, y  los chicos de Carnes Manada y Tinajacura en Chile.

Joel-Salatin-Pigs

¿Cuál es el futuro de la carne? 

Es indudable que la producción animal como la conocemos hoy no es sustentable en el largo plazo; y me atrevería a decir que en el mediano o corto tampoco. La solución lógica sería reducir el consumo de carne rápidamente, pero creo que es una solución utópica y muy difícil de alcanzar dado que la carne está muy arraigada en la cultura popular alimentaria.

La carne siempre ha tenido una connotación de alimento elitista. Hasta hace no mucho sólo las clases adineradas consumían carne y los pobres tenían que conformarse con guisos vegetales y algunos restos de animales o huesos para ensalzar el gusto. Dado lo anterior, históricamente ha ocurrido un fenómeno muy particular asociado al consumo de productos animales, y es que a medida que la economía de los países crece y las poblaciones se enriquecen, el consumo de productos cárnicos aumenta. Y como en el imaginario colectivo, una mesa pobre se asocia a una mesa sin productos animales, se hace culturalmente muy difícil que la gente renuncie a su consumo.

Frente a esta realidad es que científicos del mundo entero y empresas como Tyson Foods (el mayor productor de carne de Estados Unidos), han estado desarrollando soluciones alternativas a la producción de carne en los últimos años, y que se perfilan como la carne del futuro. Una de las más comentadas ha sido la carne cultivada en laboratorio, o “carne limpia”, que mediante técnicas de clonación celular y sin la muerte de ningún animal permite crear hamburguesas y trozos de carne apta para el consumo humano que pronto estarán a la venta en los primeros supermercados de Estados Unidos.

carne limpia ciudadanab

Sin duda es un gran avance en lo que respecta a producción animal. Se evitarían todos los impactos sobre el medio ambiente que ya hemos comentado, se liberarían millones de hectáreas de tierras cultivables destinadas hoy a producción de granos para alimentar animales, y también se eliminaría el sufrimiento animal. No necesitaríamos más Días Mundiales sin Carne, y se acabarían las causas animalistas por las que luchar. ¿Panacea? Quizás, pero yo creo que mejor nos vamos con un poco de cautela.

Si hay algo que la historia nos ha enseñado, es que debemos aprender de los errores del pasado, y una de las principales lecciones de hoy en día está en la discusión que a diario tenemos sobre productos alimentarios creados en laboratorios o industrias que en algún momento se vendieron como la panacea, pero que al poco andar resultó que no lo eran tanto: los endulzantes, los transgénicos, los pesticidas, la comida procesada, y un largo etc.

Todo esto me comprueba y refuerza cada vez más que la moderación es la mejor receta para el balance y la sustentabilidad. Comer menos cantidad, de todo un poco, siempre natural, y en el caso de los productos animales, procurando que sean de origen noble, de productores como Salatin, Manada o Tinajacura, que están creando sistemas productivos sustentables, éticos y preocupados de la salud de las personas. Mientras eso no ocurra, bien por las campañas para reducir el consumo de carne y tomar consciencia sobre la producción animal, que bastante falta que nos hacen como humanidad.

Deja un comentario

(*) Required, Your email will not be published