Tartaleta de Moras Silvestres

Verano es sinónimo de temporada de berries en el sur. La abundancia que se da dentro de los huertos también está ahí afuera, y la calle nos regala moras silvestres a manos llenas.

Ya lo comenté hace poco en un post de Instagram, Valdivia me sorprende cada día con lo comestible que puede ser a nivel urbano. Todo el año podemos recolectar algún tipo de alimento, que crece libre y salvaje entre medio de caminos, a la orilla del río, o escondido entre las hortensias y los bosques de la Teja.

Hace rato que a las moras les teníamos el ojo puesto. Veníamos mapeando las calles y los lugares para ir a recolectar en nuestras caminatas y juntar algunas para una rica mermelada, un postre, o simplemente disfrutarlas como un snack del camino. A la Emilia le fascinan, y es imposible pasar por un lugar sin tener que estirar la mano para convidarle.

Como buena recolectora, apenas las sacamos llegamos a comerlas o preparar algo que les permita mantenerse un poco más de tiempo. Los frutos silvestres suelen durar muy poquito, por lo que si vas a recolectar, manos a la obra rápidamente para que no se echen a perder.

En esta pasada, preparé una compota de moras con arándanos y pasas (para endulzar) y estas tartaletas con crema de limón y miel que estaban espectaculares. Ojalá que encuentren moras para disfrutarlas, pero si no, igual pueden reemplazar por otros berries. Bon Appetit!

Tartaletas de Moras Silvestres

Ingredientes:

• 15-20 dátiles
• 1 taza de avellanas europeas tostadas(o Almendras)
• 1 taza da avena entera integral
• 1 taza de crema fría para batir
• Rayadura de la cáscara de 1 limón
• 1 cucharada de miel
• Moras a gusto
• 4 cucharadas de almendras laminadas

Preparación:

1. Remojar los dátiles en 1 taza de agua hirviendo por 10 minutos
2. Moler las avellanas y la avena en una procesadora de alimentos.
3. Agregar los dátiles remojados a la mezcla de avellanas y avenas y volver a procesar. De a poco añadir 15-20 cucharadas de agua del remojo de los dátiles hasta obtener una masa pegote pero no muy mojada. Suficiente como para darle forma a una base de tartaletas.
4. Rellenar 4 moldes de tartaletas o un molde de tarta grande, presionando bien y apretando la mezcla para que quede bien compacta. Refrigerar un par de horas para que se afirme bien.
5. Una vez transcurrido el tiempo en el refrigerador, batir la taza de crema previamente refrigerada junto con la miel, aprox 3-5 minutos y luego agregar la rayadura de cáscara de limón. Mezclar bien.
6. Servir la crema en las tartaletas, agregar las moras y encima la almendras laminadas. Servir inmediatamente o refrigerar hasta cuando decidan comerlas. Aguantan máximo 2 días en el refrigerador.

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